Prepare una exposición oral que suene a ti. No basta con tener una buena propuesta. También tienes que saber comunicarla. Puedes conocer perfectamente tu programación y, aún así, sentir que al empezar a hablar no consigues transmitir todo lo que sabes.
Porque la exposición oral no se improvisa: se prepara, se practica, se corrige y se vuelve a practicar. Trabajaremos contigo para que construyas una defensa clara, segura y coherente con la propuesta que has desarrollado.
¿Qué trabajaremos?
La estructura del discurso. La claridad del mensaje.
La gestión del tiempo. La comunicación verbal y no verbal.
La seguridad durante la exposición.
La coherencia entre la propuesta escrita y su defensa.
La capacidad para identificar y destacar las ideas realmente importantes.
El objetivo no es que memorice un discurso y lo repita como un robot delante del tribunal.
El objetivo es que comprende lo que defendiendo, lo hagas tuyo y seas capaz de comunicarlo con seguridad, incluso cuando aparezcan los nervios.